Persona y Comunidad

Una persona es un ser biopsicosocial que se desarrolla en interacción con su medio, por influencia de factores culturales y sociales. Estos factores, entendidos como variables del espacio social donde se desenvuelve el individuo, pueden afectar positiva o negativamente su calidad de vida.

 


Actitud mental positiva

Quizás debiéramos comenzar definiendo actitud como una forma aprendida a responder, de una manera consistentemente favorable o desfavorable con relación a una persona, situación u objeto dado. La actitud es la manera en que nos comportamos frente a los demás. Es la forma como se ve y enfrenta el mundo y constituye el enfoque que tenemos cada uno de la propia vida y la percepción de nosotros mismos. Cualquiera sea nuestra actitud, esta comprende tres aspectos importantes:

1.- Una idea preconcebida hacia alguien, algo o una situación. Esto significa, las percepciones, creencias y estereotipos, que en conjunto conforman la opinión de un individuo. Es decir, las ideas que tenga una persona con respecto a otra persona, situación o cosa.

 2.- Una emoción asociada hacia alguien, algo o una situación. Es decir a los sentimientos de una persona respecto a otro individuo o situación. El aspecto emocional es el de mayor importancia en una actitud y el más resistente al cambio.

3.- Una predisposición a la acción, la cual consiste en la tendencia a actuar, determinada por la influencia de los otros dos componentes.

En base a lo anterior, podemos definir actitud como:

“Conjunto de creencias, sentimientos y conductas que pueden dar lugar a un determinado tipo de relación”
 La actitud nunca es estática, es un proceso continuo, dinámico, sensible y de percepción. Este proceso está constantemente afectado por factores positivos y negativos. Los positivos nos ayudan a fortalecer esa actitud que favorece nuestro actuar. En cambio, si los factores negativos se interponen, la percepción y disposición se verán afectadas, de manera tal que ocuparemos mucho tiempo pensando en las dificultades en lugar de las oportunidades.

En lo posible, debemos tratar de mantener siempre una actitud positiva. Esto no significa que ignoremos los problemas, sino por el contrario, un punto de vista positivo da el valor suficiente para enfrentar los problemas y tomar alguna acción para resolverlos. Cuando uno se concentra en la posibilidad de obtener un logro, los sentidos se agudizan y el entusiasmo se refleja en lo que se hace, impulsando a desarrollar todo nuestro potencial. Las investigaciones demuestran que el secreto de personas de éxito es la habilidad para combinar sus altas expectativas de logro, con una recuperación rápida de los fracasos. Las altas expectativas y la habilidad de recobrarse son esenciales.

Una actitud mental positiva, comprende las siguientes características y virtudes: Fe, integridad, esperanza, optimismo, valor, iniciativa, generosidad, tolerancia, empatía, benevolencia y sentido del humor, aspectos considerados recursos y fortalezas que permiten la superación de situaciones adversas y el logro de estados de bienestar.
Para mantener siempre una actitud mental positiva, es indispensable romper con todos los hábitos de irresolución y derrota sembrados en el pasado por una actitud mental negativa.

Los logros se obtienen personalmente. Una técnica probada que da resultado para romper hábitos negativos consiste en identificarse a sí mismo con una imagen exitosa, que le inspire las decisiones correctas. Esa imagen puede ser un lema, la biografía de una persona prominente y excepcional, o cualquier otro símbolo que sea significativo para uno.
Estos símbolos se conocen como auto impulsores y pueden ser el resorte que le haga reaccionar en los momentos difíciles de la vida.

Una piedra angular frente a los desafíos es poseer o establecer objetivos definidos en la vida, a fin de iniciar acciones. Fijar los objetivos puede no ser fácil, pero valdrá cualquier esfuerzo que cueste.
Recuerde esto y pregúntese a sí mismo: ¿Qué es lo que deseo en realidad? Conociendo claramente sus objetivos en la vida, usted podrá aprovechar las oportunidades que se le presenten cada día.

Sin embargo, cuando buscamos un logro, es necesario estar dispuesto a no escatimar esfuerzos, ya que muchas veces las cosas se logran precisamente realizando ese acto adicional, que algunos llaman: “caminar la milla extra”.