Noticias

contenidos

Minimize

También mejoran otros malos hábitos de vida:

Ver menos TV y comer más frutas es la forma más eficaz de cuidar la salud

Ambos cambios de conducta son más fáciles de asumir por el común de las personas, en lugar de hacer dieta y obligarse a tener actividad física.

S. Urbina

Hoy es frecuente que las personas tengan varios hábitos de vida poco saludables. La falta de tiempo por el ajetreo diario las lleva, por ejemplo, a elegir comida rápida, consumir alimentos grasos o a hacer poco ejercicio.

Por esto, la doctora Bonnie Spring, de la Escuela de Medicina Feinberg, de la U. de Northwestern, decidió estudiar la eficacia de distintos cambios de estilo de vida y su impacto en la salud.

Así, se dio cuenta de que el mayor efecto lo logran dos medidas: la reducción del tiempo que las personas pasan viendo TV o están frente al computador, y el aumento del consumo de frutas y verduras.

Nuevo enfoque
"Estos resultados demuestran que la gente puede hacer cambios importantes en hábitos que no son saludables, al contrario de lo que muchos médicos creen", explica a "El Mercurio" la doctora Spring, cuyo trabajo se publicó ayer Archives of Internal Medicine.

La importancia de este hallazgo es que va en contra de la recomendación clásica de hacer dieta y aumentar la actividad.

física. Esto, porque es más fácil reducir el tiempo de sedentarismo ante las pantallas, en lugar de hacer más ejercicio; y comer más frutas y verduras, en vez de asumir una dieta en forma integral, comenta en la misma publicación el doctor William Riley, de los Institutos Nacionales de Salud.

En esta ocasión se estudiaron a 204 adultos, entre 21 y 60 años, que se asignaron a uno de los cuatro diferentes tratamientos diseñados. Un grupo hizo más ejercicio y comió más frutas y verduras; otro redujo el consumo de grasa y el tiempo de sedentarismo; un tercero ingirió menos grasa e hizo más actividad física y, el último, comió más frutas y verduras y redujo el sedentarismo.

Este último grupo no sólo obtuvo los mejores resultados sino que, automáticamente, comenzó a mejorar otros estilos de vida y su cambio se mantuvo por los 6 meses que duró el estudio.

Además, Spring utilizó el teléfono móvil para entregar consejos a los pacientes y estos, a su vez, informaban sobre su rutina diaria a los autores del trabajo.

El Mercurio, 29 de mayo 2012